Las recetas de casa, antes de que se pierdan
Muchas recetas familiares no están escritas en ningún sitio: viven en la cabeza de quien las cocina, en una libreta con manchas de aceite o en un audio de WhatsApp. Un recetario familiar las guarda todas juntas y en orden.
Puedes dictarlas en voz alta, tal como las contarías en la cocina, y las escribimos con los ingredientes y los pasos ordenados. Si están escritas a mano, haz una foto a la ficha o a la página de la libreta y copiamos exactamente lo que pone.


